Antes de tomar una decisión – tres preguntas para ti
Cada día tomamos cientos de pequeñas y grandes decisiones.
¿Qué comemos?
¿A qué decimos que sí?
¿Por dónde empezamos el día?
¿Qué tarea hacemos primero?
¿Cuándo decimos que no?
¿Qué aceptamos – y qué no?
Muchas decisiones parecen sencillas. Sin embargo, otras veces intentamos elegir entre demasiadas posibilidades, expectativas o incertidumbres y, de repente, nos damos cuenta de que tomar una decisión se ha vuelto agotador.
En esos momentos, quizá la pregunta más importante no sea: "¿Cuál sería la decisión perfecta?"
Sino más bien detenernos por un momento y preguntarnos:
"¿Qué es realmente importante para mí en esta situación?"
Después podemos dar un paso más:
"¿Qué opción está más en consonancia con lo que es importante para mí?"
No es necesario que la decisión sea perfecta.
Tampoco necesitamos saber exactamente qué va a ocurrir a largo plazo.
A veces es suficiente con que el siguiente pequeño paso esté en armonía con la dirección hacia la que queremos avanzar.
Ahora, un breve ejercicio de 2 minutos:
Si hoy estás ante una decisión, detente un momento.
Tómate un poco de tiempo y hazte estas tres preguntas:
¿Qué es importante para mí en esta situación?
¿Qué opción está más en consonancia con ello?
¿Esta decisión me acerca a la vida que quiero vivir o, más bien, me aleja de ella?
No tienes que encontrar una respuesta inmediatamente.
Simplemente observa qué sucede dentro de ti cuando, por un momento, dejas de buscar cuál sería la decisión "correcta" y empiezas a escuchar qué es realmente importante para ti en este momento.
A veces, este pequeño momento de pausa es suficiente para que algo se vuelva más claro.
Para poder escuchar lo que realmente es importante para nosotros.