En los últimos tiempos he leído mucho los libros de Mikael Krogerus y Roman Tschäppeler. Me siento muy identificada con su manera de reflexionar sobre las decisiones, los hábitos y la autorreflexión.
Hay una idea que se me ha quedado especialmente grabada: "el crecimiento no surge necesariamente de hacer cada vez más. Muchas veces nace de detenernos de vez en cuando y observar conscientemente cómo funcionamos."
Yo también me doy cuenta cada vez más - tanto en la consulta, como durante el coaching y en mi propia vida - de que unos minutos de reflexión sincera pueden aportarnos mucho más que añadir una tarea más a nuestra lista de cosas por hacer.
Un sencillo ejercicio semanal:
Una vez a la semana, tómate un poco de tiempo para ti y responde a estas tres preguntas:
¿Qué me ha dado energía esta semana?
¿Qué me ha quitado energía innecesariamente?
¿Cuál es la única cosa que me gustaría cambiar la próxima semana?
Elige una sola cosa en la que quieras centrar tu atención durante la próxima semana.
Dale tiempo y atención, y observa qué pequeño cambio puede aportar a tu día a día.
La próxima semana no será necesariamente mejor porque hagas más.
Puede serlo porque elijas de manera más consciente en qué quieres invertir tu tiempo y tu energía, dando espacio a aquello que realmente es importante para ti.